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8 sept. 2008

Tú te morías....por no estar viva

Tú te morías …por no estar viva

Salías a saltar los charcos grises, con tu pollera despojada de milagros.
Salías a la aventura de lo incierto, porque la vida te llevaba a descubrirte, en otros planos, en otros tiempos.
Y descubrías que las sombras de los duendes, te proyectaban a la cúspide del cielo.
Y te reías... con esa extraña luz de mariposa, que se mentía, porque tu burla de expansiones, te laceraba.
Sola y perdida te introducías en la lluvia, que gota a gota derretía tu armadura.
Y por las noches, en tu ventana, le preguntabas a la luna por tu risa, la verdadera, la que se expande en los pasillos de lo auténtico.
Y te perdías, desdibujada por la niebla, que no perdona, al que se hiere con el engaño de su sombra.
Y los fantasmas de la ira se asomaban, por las rendijas de tus ojos amarillos.
Te descubrían en tu trampa alucinada, porque sabían, que no tenías... la primavera traspasando tu esperanza.
Estabas sola y con la brisa de los puentes...tú te morías... por no estar viva.
Cuando la niña de los pétalos helados, te convirtió en una estatua capturada, ya no pudiste recobrar tu historia breve, porque moriste, con tu desdicha.









Una mujer sin tiempo


Mi voz es la que tiene
una trompeta azul
La que suena a clarín
cuando tú llegas
y cantando mi amor te voy diciendo
que soy
una mujer sin tiempo
Soy yo
un tú
un mi
un todo
para volar contigo
a otras esferas
y madurando las uvas
haremos vino dulce
para beber los dos
la misma vida
el mismo somos
coronando
una primicia de perpetuos