Bienvenido

20/01/2009

YO el SUPREMO AVARO














Cuadro siniestro
entradas al invierno de los vivos
estallan surtidores de avaricia
y despueblan la tierra
con sus manos manchadas de ignominia.

Somos un número en su programa
sólo un número sin corazón ni alma
máquinas de hueso y carne anestesiada
que ellos dirigen con sus chips minúsculos.
Y no sabemos nada del conducto
que proporciona informes cada instante
cada suspiro debilidad o fuerza
se registra en el ordenador vigía.

Y así vamos cayendo
desangrados
despojados
resignados
creyendo que es un karma
un castigo de Dios
una ironía de Satán
y nos quedamos quietos
caminando la vida como autómatas
¡¡¡Despierten!!!!!!!
¡No somos eso!
Hay en el alma una fuerza sin medida
En nuestra mente tormentas que se agitan
que nos liberan de sus ácaros.
No, no se rindan
la Luz interna ya viene despertando
mostrando al viento, a la montaña
que las campanas pueden tañer
con nuestro empeño.

Hay que inventar una manera de salvar este planeta
con una pluma
con millones de versos
que recorran los cielos
diciendo que podemos con mucho AMOR
desafinar los acordes de los déspotas.
Y no seremos, no, tan inocentes
Gritemos nuestro nombre y apellido
para anular de ese programa
los numeritos que despojan nuestra esencia.










Guerrera de laluz

Parto hoy a mi retiro de confianza.
En el silencio de la noche
la luna me conduce al infinito.
Silba la Madre Tierra su victoria
porque mis pies cansados
se han quedado dormidos.
Más no será su suerte
apoderarse de mi cuerpo
no retendrá mi vuelo
con su presente mirada deslucida

Las golondrinas de mi estancia
se volverán un sol de vida
y las alondras que me pueblan
entonarán un himno de victoria
He de salir con mis antojos
mis ideales, mi alegría
a liderar otros caminos peregrinos

Y Dios no espera nunca
a los parásitos dormidos
Es un instante de conciencia liberada
acomodar mis flores entonadas
en cien colores de impaciencia
porque la vida pasa caminando
sin detenerse un poco.

Y si me tienta el viento
consagro su beso hospitalario
con un intenso fuego deslumbrado
He de salir con mi pollera abanderada
a pregonar mi viejo salmo
el que recorre las plazuelas de la historia
con su lengua sagrada

Y mi Yo Soy enriquecido
ha de surgir de pronto
para cantar la partitura glamorosa
de mis años eufóricos
con mis guerreros lúcidos
aguijoneados por la riqueza de servir

Y no serán los perros quienes muerdan
mis cicatrices rojas
porque no tengo tiempo para darles
un momento de gloria.

He de partir con mis proyectos
mis reforzados sueños
con una luz en mi corona
que ilumine el sendero áurico
con una flor en mi cabello
y con los pies desnudos
he de bailar mi danza más pletórica

De todos modos yo muero



Muero mi muerte en tus ojos
me regodeo en tu suelo
atrapo tu alma en mi boca
y recorro tus infiernos.

Entro en tu selva enigmática
donde quemo mis anhelos
y escudriño en tus cavernas
el calor de tus empeños.

Curva de muerte es mi viaje
no importa si hoy me muero
de todos modos yo muero
si en tus brazos hoy no muero.







06/01/2009

Hoy...te quiero todavía

HOY…TE QUIERO TODAVIA

Esta noche te quiero todavía.
Hoy, te quiero todavía.
Amo tu pasado de jazmines,
amo tu vientre decorado de esperas,
donde marchita duerme,
tu flor, tu rosa fresca
alivio de mis ansias
esplendor de ilusiones.
Soy prisionero aún de tu juego
volcánico, sin límites,
calcinado en tu fuego,
muriendo en tu ribera.
Beso la tierra húmeda
que engendró tu quimera.
Estoy aquí, sin mi,
sin ser, sin voz, sin luz.
Oscura niebla envuelta
en tu figura grácil,
asiéndome a tus pies,
a tu recuerdo vivo,
desespero, espero,
como un lobo aullándole a la luna,
me descubro llorando tu ausencia desmedida.



Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.









05/01/2009

Goza la muerte su paso

Una figura de espanto
se refleja en el espejo.
Está cubierta de barro
de sobredosis de miedo.

Tiene los ojos vacíos
y la boca con tristeza
y son blancos sus cabellos
y está vacío su pecho.

No puede mirar la vida
como un pájaro desvelo
sólo empuja sus cadenas
con los grilletes del tiempo.

Goza la muerte su paso
despeinada y herrumbrienta
los chirridos
de sus goznes
se escuchan en los desiertos.

vive la espera del llanto
la queja del sufrimiento
y puede comer abismos
cuando la persigue el viento.

Ya se despierta la noche
la luz se acerca en silencio
y la figura de espanto
se retira del espejo

Nada se ve en la mañana
que denote su presencia
los despojos de la vida
disimulan su existencia.