Bienvenido

20 ene. 2011

ESPERO




Espero tu caminar desnudo de tiempo

tu miel de oro en tus ojos confesos

tu cuerpo en ondas de luz en torbellino

tu canto de verano entre mis brazos.





Espero una sonrisa de cristales blancos

que deslumbre mi ascenso al universo

con tu nombre pronunciado por mil ángeles.



Espero comenzar una batalla de aromas

aspirar azucenas y nardos en tu cuello

Hambriento como un lobo atacando su presa

vivir la primavera en tus pechos de seda.



Espero embriagarme con tu sol

quemarme en tu fuego aventurero

sacudir las amarras de todos los veleros



Incrustarme en tu joya de misterio

descubrir el supremo placer de tu milagro

madurar tu mujer con mi primicia

arrancarle a la vida un grito arcaico.



14 ene. 2011

RAYUELA DE CRISTAL


Una mano atravesó mi pecho,



cruzó la tierra,

fundió el dolor,

partió mi canto lírico

en cuatro versos negros.





Jugó mi niña

una rayuela de cristal.

Ganó su suerte:

“el cielo”

y apostando una moneda

abrió sus manos

para encontrar de nuevo

un diamante de ilusión.



Bajó una estrella

a mis ojos apagados.

Brilló otro día

y la sorpresa de la luz

se acostumbró al milagro.













UNION HISPANOAMERICANA DE ESCRITORES

7 ene. 2011

EL PORTAL DE LAS TEMPLANZAS

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Este poema lo escribí el 31 de diciembre. Estaba sola y tuve el impulso de plasmar en el papel lo que sentía.

Cuando lo leí una sonrisa de felicidad se dibujó en mis labios.

No estaba sola, estaba conmigo, con mi "Yo soy"

Contigo, aquí, mi Dios,

asida a tu bandera solidaria

escucho mi silencio

que menciona mis faltas.

Inspirada en mi escuela de acrobacias expertas

he llegado hasta el cielo de mi alma

y buscando una estrella

he encontrado galaxias que iluminan mi YO.

Mi “YO SOY” absoluto

engendrado en batallas redentoras

vestidas de bonanzas.

Tú eres mi existencia

mi caminar sin pausa

mi paso definido

envuelto entre mil gasas

que ondulando me dicen

que hoy hay luz en mi casa.

Continuaré indagando

entre luces y sombras

la plenitud del núcleo que anida en mi sustancia.

Contigo, aquí, mi Dios,

nada empaña mi estancia

pues eres el portal de todas las templanzas.