Bienvenido

18 oct. 2017

CAMINO SILENCIOSA, SOLITARIA





Camino silenciosa, solitaria,
manos en los bolsillos escondiendo
la flor que me has dejado de regalo.
Me has dicho que tu viaje
es un nuevo mirasol que has encontrado.
Que todo lo que empieza se termina
que el tiempo del amor se ha rescindido.
Vacío está tu cuerpo de emociones
y tienes inquietudes  excitantes
con otras primaveras seductoras.
No me duele tu ausencia
sola escuchando mis pasos
reflexiono.
Sabido es que en este espacio
nacemos y morimos sin enmienda.
La semilla que plantamos crece
da sus frutos y se muere.
El amor es igual aunque nos duela
atesoro lo bueno, lo que brilla
y apago con un soplo el candil de lo perdido

BEATRIZ OJEDA
DERECHOS RESERVADOS



BUSCANDO ALEGRÍA






- BUSCANDO ALEGRÍA

Si pudieras encontrar lo verdadero,
pondrías color en cada piedra
y entrarías en el mundo de los sueños,
a buscar alegría en los refugios.

Ya no logras perdonar las invenciones,
reveladas están en tu memoria.
Las imágenes se hospedaron,
selladas a tus ojos
y te han dejado ciega de confianza.

Cómo creer en una fantasía,
si te ha dejado la vida tantas marcas,
por volver a sentir el corazón acelerado.
Buscabas sin cesar un hombre que te amara.

Confiabas en palabras lisonjeras
y siempre repetías las historias.
Sola te quedabas esperando que llegara
otra vez la esperanza a liberarte del recelo.


 Beatriz Ojeda
Derechos Reservados


BLANCA Y HELADA SOMBRA



BLANCA Y HELADA SOMBRA

Tenías en tus labios una mueca
apenas una línea pintada en la condena.
Llevabas un vestido bordado con geranios
blanco como tu piel
blanco y helado.
Deambulabas sin rumbo con los ojos llorados
con el alma atrapada entre el amor y el odio.
Un carbón de dolor emergía de tu pecho.
El sol no sonreía
las nubes se escondían detrás de la neblina
y lágrimas marchitas mojaban tu alegría.
Habías construido un mundo ilusionado.
Te dejaste engañar por su señor encanto
y no pudiste ver que detrás de su hechizo
habitaba la sombra del demonio embustero
y creíste en sus besos
sus promesas
sus ruegos.
Te vestiste de encaje y una flor en el pelo.
Era el día nupcial que lucía su atuendo.
Llegaste en tu carruaje embriagada de cielo
descendiste princesa acariciando el velo
y transitaste erguida por el pasillo egregio.
Permaneciste allí esperando a tu amado
el reloj impertérrito iba cantando horas.
Sólo tu sombra gris resistía en silencio
con la ilusión de ver aparecer tu sueño.
Era la noche ya.
Era el ocaso triste de un tiempo que ha partido.
Caminaste aturdida en tu verdad mentida.
Desde entonces deambulas por la calle vestida
con tu traje de encaje y geranios marchitos
Blanca y helada sombra atravesando días.

BEATRIZ OJEDA
DERECHOS RESERVADOS

ARTISTA ERES




Artista eres
en tus empleos dedicados a la vida.
Artista eres
cuando la luna te acorrala en su platino
y con el beso enamorado de la espera
te quedas quieto
te desanimas
desesperado por saber quién es tu guía.

Tienes los ojos afilados a la una
a los cien grados de cultura milenaria.
Tienes la lucha emprendida en tus misiones
conquistadora.
Eres artista de los vientos que se acercan
y no te llevan
porque estás presa
de esta mansarda acumulada de recuerdos
y de universos recorridos en tus vuelos.

Qué historia ardiente se debate entre tus ojos
en esas líneas de tu frente tan curiosa
qué más te llevas a tu escuela del mañana
qué más aspira tu inteligente libertad.

Cuando los pájaros del verso se decidan
tú cantarás en esa tierra prometida
la que algún día te dará su novedad
esa que nadie ha conocido en su retiro.

Silencio habita.


Beatriz Ojeda
Derechos Reservados