Bienvenido

29 oct. 2008

Y te quedas atrapada en tus arañas

Un gusano despertado en tus entrañas
se despeña de tu boca amarillenta
y tus amos ya no son genios piadosos
son carroña de miseria que te apestan

Tienes ojos de feroces tempestades
luces rojas se reflejan en tu noche
y te quedas atrapada en tus arañas
las que tejen los horrores de tu obra

Haz pasado por la vida subterránea
has rezado tus plegarias insultantes
y creíste que adorando una medalla
lavarías la indecencia de tus actos

Es posible que no entiendas que la vida
es un acto de pasaje solidario
y los bienes materiales no te engordan
el espíritu sembrado de alimañas

Una nube de aplastadas mariposas
se ha instalado en tu cuerpo consumido
y tus ojos deletéreos no reaccionan
pues te crees que el Maestro no se acuerda
de tus odios repetidos de memoria









Déjame descubrir tu amor



Déjame descubrir tu amor
en cada parche indiferente de tu alma
en cada luna agujereada
en cada sol entristecido
en cada mar desalentado.


Déjame encontrar tu aroma
en tus mareas tumultuosas
en tus idas y venidas
en tus miedos despertados
en tus anuncios eclipsados.


Déjame ser tu investidura
tu enjambre de ilusiones
tu playa de inquietudes
tu voz de margarita deshojada
tu miel nocturna adormecida.


Déjame salir a tu ventana
consagrarme en tu pliego de azucenas
abrirme a tu estampida
desesperarme en tu niebla
crecer en ti como un llamado
de sirenas alertas.


















8 sept. 2008

Tú te morías....por no estar viva

Tú te morías …por no estar viva

Salías a saltar los charcos grises, con tu pollera despojada de milagros.
Salías a la aventura de lo incierto, porque la vida te llevaba a descubrirte, en otros planos, en otros tiempos.
Y descubrías que las sombras de los duendes, te proyectaban a la cúspide del cielo.
Y te reías... con esa extraña luz de mariposa, que se mentía, porque tu burla de expansiones, te laceraba.
Sola y perdida te introducías en la lluvia, que gota a gota derretía tu armadura.
Y por las noches, en tu ventana, le preguntabas a la luna por tu risa, la verdadera, la que se expande en los pasillos de lo auténtico.
Y te perdías, desdibujada por la niebla, que no perdona, al que se hiere con el engaño de su sombra.
Y los fantasmas de la ira se asomaban, por las rendijas de tus ojos amarillos.
Te descubrían en tu trampa alucinada, porque sabían, que no tenías... la primavera traspasando tu esperanza.
Estabas sola y con la brisa de los puentes...tú te morías... por no estar viva.
Cuando la niña de los pétalos helados, te convirtió en una estatua capturada, ya no pudiste recobrar tu historia breve, porque moriste, con tu desdicha.









Una mujer sin tiempo


Mi voz es la que tiene
una trompeta azul
La que suena a clarín
cuando tú llegas
y cantando mi amor te voy diciendo
que soy
una mujer sin tiempo
Soy yo
un tú
un mi
un todo
para volar contigo
a otras esferas
y madurando las uvas
haremos vino dulce
para beber los dos
la misma vida
el mismo somos
coronando
una primicia de perpetuos










25 ago. 2008

"No moriras"

“No morirás”

No morirás
te suspira una voz vieja.
No morirás
no dejarás tu cuerpo desgastado
no girarán las agujas del reloj.

He detenido el tiempo
lo he dormido y
me divierto,
me río,
viendo las almas de los vivos.

Hoy me he sentado
en la orilla de la luna
para observar la tierra
plena de vida
y me he reído.

Nadie se ha muerto….
“No morirán”
He decidido mirar como les duele
estar por siglos
detenidos en el tiempo.
No morirán
aunque se arruguen
se desintegren
desgarrados
corteza gris que se despega
deja su huella atrapada
en el camino.

Y no se mueren
porque no llego
con mi guadaña.
La he empeñado
para comprarme una guitarra.

Ya pueden ver
lo que les hice
un gran favor a los piratas
para que aprendan
que sin mi signo no resurgen.

Está marcado que la siniestra es necesaria
como la luz de las estrellas
como la lluvia
como las estaciones de la vida.

Y que hay un tiempo para todo
que deben ver un poco lejos
Porque vivir es someterse a lo que viene
al desenlace del trabajo que les dieron
o lo eligieron para crecer en esta etapa.

Y mientras tanto
yo descanso y me divierto
No es ironía es que me gusta
ser la más buena por algún tiempo
mientras remiendan sus conciencias
con el ayuno obligatorio de la muerte.









24 ago. 2008

India de la luz plateada

INDIA DE LA LUZ PLATEADA


India de la luz plateada
dame una antorcha de cielo
para donarle senderos
a los caciques del cielo.

Dame la augusta presencia
de soberana Maestra.
Dime qué tiempo me habita
en el caudal de mi ruego.

Dime cuan lejos están
los presagios de tu verbo
entre los juncos cimbreantes
derramaré mi lamento.

Dame tu mano de vida
tu plenitud inocente
en esta tierra perdida
hay un aroma de duelo.

Tierra de rubios trigales
en cada espiga destila
lágrimas viejas traídas
por huracanes de olvido.

La Pacha Mama es tu cuna.
Tu irrefutable desdicha
queda clavada en la espera
de los ancianos vigías.

Te han arrancado la siembra.
Tu pedestal ha caído
pero tu sombra está quieta
junto a la vera del río.

Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.








22 ago. 2008

"Aguila blanca" se ha dormido


"Águila blanca" se ha dormido

Caminaba el cacique solitario,
la Pacha Mama bebía su lamento.
Con su pasado destruido
en la montaña despedía sus recuerdos.
Entre los riscos áridos
las águilas del sueño
le devolvían su plegaria.
Amarga hiel hería sus mañanas,
el español
le ha robado su existencia
y sólo queda de su siembra
una penumbra de soles angustiados.

Solo y desierto ha regresado al templo
a meditar su nueva sombra.
Indio de hielo
impenetrable,
no espera más su descendencia.
Una pantera bruja en su guarida
le pronostica el derrumbe de su raza
“Águila blanca” se ha dormido
su cuerpo añejo reposa en tierra fresca
y muere solo,
desarraigado,
sin promesa
sobre la Tierra Madre que lo arrulla.
Beatriz Ojeda

Todos los Derechos Reservados
Copyrigth (c) 2008







29 jul. 2008

A veces la vida......

A veces la vida te arrincona en la tormenta,
te recubre de adioses y perdidas fantasías,
te envuelve entre la hiedra de los muros
dejándote atrapado en los minutos.

A veces te recuerda la mañana lúcida,
te busca una ventana luz para tu noche,
te desprende los tristes descolgados puentes
y acude a tu sentencia la ansiedad.

No respeta tu expresión de esmero,
no te limpia las esperas angustiosas
y te recoge en los escombros rígidos,
para llevarte a la cantera de los muertos.

Es sabio, en el instante que te hunde,
rescatar el lucero que una vez te encendió
y admirar la verdad desde otro sueño,
ese que busca el lugar de lo completo.

No anunciarle a los intrépidos jinetes
qué búsqueda inicias en tu vuelo,
es perderse en el espacio sin medida
dormido para siempre entre la bruma.

Es posible salir de los momentos grises
llevando en tu diestra una trompeta,
gritando el paso de los huracanes
inaugurando la furia de años nuevos.
Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.







¿Hasta cuando...Hasta dónde?



¿Hasta cuándo?
Ha de llegar mi llanto.
Mi dulzura herida se ha dormido
entre los cardos.
Entre ellos,
espinados de tristeza,
lágrimas agujereadas
se destiñen,
y constriñen
al inmenso canal del precipicio.

¿Hasta dónde?
Ha de llegar mi risa.
Mi pronta primavera de canciones
despertará algún día
entre las rosas,
entre ellas
escritoras de la rima.
Sonrisas afiebradas
volarán dulzuras
al corazón abierto de mi vida.

¿Hasta cuando?
Lloverán mis lágrimas.
¿Hasta donde?
Volará mi risa.
Hasta que muera,
hasta que viva,
sellada por la piedra negadora,
abierta a la gruta de la virgen
abierta al fin mi alma liberada.

Hasta el cubil del cielo
del primer momento de promesas,
donde tú, mi Dios,
me darás una carroza cantarina
para ser yo,
un haz de luz,
una febril antorcha de mi yo,
mi yo,
argumento de mi vida.
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Derechos reservados.







Porque te amo


Porque te amo
en mi verano de imprudencia
en mi palacio ensangrentado
de rosas rojas enjoyadas.

Porque te amo
yo te regalo mi estadía
en nuestro circulo encantado
en nuestro cielo de derrotas.

Porque te amo
yo te recuerdo en los libretos
los enroscados laberintos
de nuestro lecho vigoroso.

Porque te amo
en mis austeras añoranzas
en mi cañada de lujuria
en mi consuelo de pasiones

Porque te amo
yo te regalo mi indulgencia
mi impenetrable selva virgen
y me deleito con tu urgencia.
Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.







Cuarenta ladrones

Cansada de tanto recuento
está dormitando la hora,
está atormentando los tiempos
contando cuarenta ladrones.
Cuarenta ladrones de empeños.

Cuarenta si,
los que son marinos
los que tienen tierra
los que siembran trigos
los que viven.

Construyen mansiones plagiadas
paredes de astutas falacias,
derivan la sed de los perros
al borde del suelo sagrado.
Cuarenta ladrones de sueños
Cuarenta si,
los que saltan tapias
los que huelen peste
los que no se ríen
los que caen.

Se vienen perdiendo los cuentos
marchitos enjutos, ausentes.
están desbordando la tierra
los cuencos de ríos ajenos
Cuarenta ladrones de pueblos.

Cuarenta si,
los que son poderes
los que mueren ricos
los que viven solos
los que matan.

Copyright © Beatriz Ojeda

Derechos reservados.


Por que´temerle a la muerte?

¿Por qué?
Temerle a la muerte
cuando camina conmigo
y deletrea en mi oído
que mortal yo siempre he sido.

¿Por qué?
Temerle a la muerte
si tiene sus mano viva
extendida para darme
una sensual bienvenida.

Seductora e inquietante
como mujer que cautiva
está siempre entrecerrando
sus ojos de pasión ira.

Muerte del día y la noche
de los gritos y el silencio.
Muerte que escurre sus llantos
y se embeleza con ellos.

Tiene la suerte de andar
por los caminos del cielo
y también puede rondar
por la vereda sin miedo.

Yo tengo mi propia muerte
tú tienes la tuya propia.
No te la presto un instante
tiene el sello de mi obra.


“Yo tengo mi propia muerte
y no se la cedo a nadie”

Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.







El grito del silencio

Ante los tiempos desangrados de la historia,
se han derramado los vientres de la tierra.
Se han cruzado los pedales de los cuentos
para salir a recorrer los paraninfos.

Se detuvieron los relojes de los vivos
y se ajustaron los relojes de los muertos,
porque se han vuelto diferentes los presentes.

Se han visto abiertos los antojos macilentos,
desenterraron los poetas los libretos
y recordaron que los puestos de siniestros
se detonaron con el grito del silencio.

Se detonaron los silencios con tu verso.
Acribillados los presentes angustiados
han desarmado los países que se yerguen
ante la luz de los aromas libertarios.

Aquí te dejo con tu pluma oxigenada
para que grites tus ponencias alumbradas
y si te unes a la urbe de los buenos
serás uno, más uno gigantesco.

Y serán unos los sumado más los otros,
serán simiente de pasión embravecida
que se reporta ante el zaguán del poderoso,
Maestro azul que persevera tras su hoja.

Copyright © Beatriz Ojeda

Derechos reservados.















27 jul. 2008

Me estás poblando



Me estás poblando con tu miel
cada rescoldo,
cada península preñada,
cada risco,
cada montaña de mi vida.
Me estás poblando con tus besos
cada heredad de mi santuario,
cada minuto inesperado,
cada uno,
cada quien,
cada secuestro deshonesto,
cada mañana atormentada,
cada una,
cada quien,
Me estás poblando con tu río
con tu mirada desdoblada
con tu ser,
con tu estar,
con tu cascada serpentina,
con tu melífera sagrada,
contigo,
conmigo,
con nosotros.
Con los soleros del otoño
con las mordidas de serpiente
con las alas,
con las gaviotas despeñadas,
me estás poblando.
Y yo me habito en tu jornada
plena de pueblo reservado,
plena,
como tú,
de silenciosa eternidad
buscada,
en los resortes de mis quiero,
en los ajustes de tus puedo.
Me estás poblando.
Me das,
me llevas,
me iluminas,
me castigas,
me congelas las entrañas
con tus desplantes
y descendiendo a los infiernos,
los mil infiernos,
me derrito,
me disuelvo,
en ti,
en tu desvelo,
en mi,
en somos uno convertidos
en dos,
en uno solo derretidos
en siete infiernos,
los siete infiernos,
los siete infiernos prometidos,
divididos ,
entrenados,
magullados
calcinados.
Hemos nacido al otro lado,
al otro lado del camino,
hemos vivido,
hemos surgido al fin
resucitados del olvido.
Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.









20 jul. 2008

Yo te pido una galaxia

Yo te pido tu caballo
Yo te pido una galaxia
donde encontrar mil estrellas,
para jugar en la noche
con los ojos del lucero.

Yo te daré mi Afrodita
mi manjar de aventurera
y mi gozo de intervalos
harán un patio tu espera.

Yo te pido una marea
de entradas al universo
lameré tu miel de oro
con la espuma del océano.

Yo te daré mi asonada
de juguetones accesos
y tendrás una guirnalda
de soberano perpetuo.

Yo te pido tu caballo
fuego de sol y cometas
para que cruces mi prado
con licencia de rapsoda.

Yo te daré una alborada
de mil gritos de deseo
y subida a tu caballo
dominaré tus guerreros

Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.








¡Dilo! Si te atreves...

¡Dilo! Si te atreves
Di que en las mañanas del otoño,
no respirabas hojas de ternura.
Di que las paredes de la alcoba,
nunca gimieron con tu amor y el mío.

Dilo,
si te atreves.
Si te acuerdas de tus vientos sudorosos.
¡Dilo!

Di que tu membrana subterránea,
no se escondía en mis fiestas húmedas.
Di que en el oleaje de mi océano,
no te perdías coronando cimas.

Dilo,
si te atreves.
Si te acuerdas de la lumbre de mis pechos.
¡Dilo!

Di que no sembraste en mi plantío,
una semilla de llamaradas lilas.
Di que tu cascada irrespetuosa,
no se entregaba a mi miel de lirio.

Dilo,
si te atreves.
¡ Dilo!
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Derechos reservados.










A los que viven en las sombras

Aquellos que viven en las sombras…


Amada maestra conversa te dejo mi historia completa.
Nací de la pródiga tierra, viví entre luz y tinieblas.
Bebí de la fuente del verso el verbo que aflora universo.
Soñé con ancianos sin sueño, que siempre reviven perdón.

Dejé mi canasta de aromas envuelta en sencillas palabras,
soy huésped del sitio perpetuo me animo a salir de la noche
.

Confieso que soy indulgente y tengo poderes de mago,
auguro tu egregia valencia, te afirmo que eres promesa.
Te doy mi camino de sello, te muestro mi mano de seda,
comienza con siete palabras y tienes poema de estrellas.

,
No esperes que yo te las diga, están en tu libro sagrado
escritas con hilos de oro resurgen de tiempos lejanos.
Por ello te pido princesa, que lleves tu verbo magnánimo
y digas al mundo que sienta las perlas que estás desgranando.

“No temas si pocos te leen, algunos no pueden hacerlo,
están atrapados en egos, que ríen su trampa veneno.”

Pareces un hada de hierro, no veo las huellas del tiempo
tu gama de bienes despiertos serán un regreso de Orfeo.
Con siete palabras de esencia, podrás componer una obra
Comprende mi muestra de pliegos, resurge la siesta esperanza.

Designa la puerta con nombre, respalda tu sabia mansarda;
cruzando los muelles del ruego, harás una huella en tu prado.
Recurre a las siete palabras, enigma de bellas parábolas,
con ellas tendrás suficiente si llevas contigo tu barca.

No anuncies tu manta de ensueño, no expliques lo siempre esperado
contrasta con tiempos eternos la aurora de aquellos que avanzan.

Ahora te dejo mi vientre regado de historias del alma
espera mi hueste creciente y abre tu templo sagrado.
Ya surgen los hombres valientes atentos al grito del Padre
pronuncia las siete palabras escribe tu Himno de Amparo

No esperes del hombre mediocre, aplausos al verbo centrado
es obra de aquellos que duermen, rasgar lo que algunos crearon.

Poderes que fluyen ardientes te van conduciendo a la cumbre;
no importa quien es tu verdugo, quien quiere quebrarte en tu vuelo.
Es tiempo de “ver” sin los ojos el viento de amor que se acerca
aquellos que viven en sombras caerán en las garras del “VIEJO”


Te doy mi versión de los hechos, te enciendo una chispa en tu verbo
no tengas un nido perenne recorre el sendero del vuelo.

La añeja desnuda de alma se luce en corrales pequeños.
Acerca tu esencia de estrella, reluce en tu nívea paloma
sagrario de aquellos que viven, en paz, en justicia y ascenso.



Copyright © Beatriz
OjedaDerechos reservados.










17 jul. 2008

Dame una novhe eterna


Dame una noche eterna


Provoca mis deseos con tus ansias,
dibújame mi cuerpo con tus labios,
pinta mis colinas con tus manos,
diseña para mi una noche mágica,
descubre en mis secretos
el hueco de mis ansias.

Explora mis espacios atrevidos
cúbreme con tu cuerpo torbellino,
has que la noche tiemble en mis entrañas,
que la tierra se excite desde abajo,
que las estrellas desplieguen sus destellos
y el cielo resplandezca de lujuria.

Dame una noche eterna entre tus brazos,
lleva mi sangre roja al holocausto,
puebla mi ser supremo con tu riego,
desnúdame en tu vuelo
descubre entre mis vientos huracanes.

Has que la tierra y el cielo se disfracen
para sentir como huelen los abrazos,
los gemidos de incendios expandidos
volviendo de la muerte hacia la vida,
renaciendo en tu cuerpo,
reviviendo en el mío.
Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.








16 jul. 2008

Un hueco enamorado

Si no te encuentro en corto plazo
morirá mi corazón desierto.
Un hueco enamorado,
silencioso,
está esperando un latido ajeno.

Con mil burbujas cristalinas,
sorprendo mis mañanas,
entretengo mi mirada,
recojo mi sonrisa,
oculto mis suspiros,
dibujando una máscara de piedra.

Miedo, miedo añejo…
Oculto en mis arterias grises,
transita sin permiso,
a veces exigiendo
mi soledad de encierro.

Alma de mi alma,
si te encuentro
en la esquina de mi otoño,
cortaré con mi espada
cada gota de miedo que me aterra
.
Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados






Ventana de mil Ojos

Ventana de mil ojos….
entregas tu mirada a los que esperan,
a los que ven la luz desde tu espalda,
a los que tienen hambre de presencias.

Recortada en la faz del infinito
memorizas historias de romance,
con tus pálidas alas cristalinas,
encuentras las pasiones atrapadas.

Ves con tus ojos libres,
la tristeza, la espera, la nostalgia,
la noctámbula luna que persigue,
enamorados confesos o secretos.

Miras la ternura de ojos niños
la lluviosa mirada de una madre,
la costumbrista hora del sereno
la progresista hora del audaz.

Distingues la primera luz de la mañana
despertando los sueños de la noche.
Lloras sin lágrimas las pérdidas que ruedan
y ríes con la voz de un nuevo reto.

Te veo construida en las estrellas
en la nube que viaja sin frontera
en la montaña bruja que te hechiza
en la cálida casa de los cedros.

Ventana de mil ojos
abierta para excéntricos
visionarios, emisarios,
cerrada para solos,
temerosos,
arrugados.

Ventana enamorada de los céfiros,
aplaudo tu presencia ante el excelso,
instalo la libertad entre tus labios
avivada por los guiones de los sabios.
Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados








¡Clama tú!

¡Clama tú!
soberbio amo descarado,
por ti , por ti.
Rescataré la luz con mis soldados muertos
aunque no quieras.
Vivo o muerto te roeré el corazón con mis dos dientes.
Serás una mascota de los leones
un instante,
hasta que el asco de tu hedor,
los reporte,
a desterrar tus larvas viejas de sus garras.

Explícate después por qué te fue otorgado
el premio a “Los perennes miserables”.
Despertarás en tus balcones ilustrados
sin conciencia ni miedo ni derrota,
pues nada es y nada queda en ti.

Nada.

Te resbalaste solo

al infinito hueco de tu propia hoguera

y no te quemarás porque eres Nada.
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8 jul. 2008

Pasiones



Para que me cuentes
entre tus pasiones
tengo que lanzarme
a tu sangre roja.

Cuando tú me miras
te tengo conmigo
me lo dice el viento
me lo cuenta el día.

Las llamas eternas
que tienes contigo
se acercan ardientes
a encender mi olvido.

Me quedo indefensa
ante tus urgencias
me quemo en tu fuego
me muero en tu riego.

Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.







Boca sedienta



Con cada beso te tengo mío.
Con cada beso siempre sonrío,
Tú tienes tiempo para tomarlos,
yo tengo tiempo para contarlos.
Miles de besos, miles de bocas
se están buscando con ansias locas
Hoy yo ya tengo mi boca propia
con tu perfume, con tu vibrar.
Y me transportas a otras galaxias
donde despierto como un volcán.
Soy la vertiente que te ha inspirado
tú eres el hombre con que he soñado.
Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.


En este rincón



En este rincón del mundo
tan lejano, tan dormido,
despiertas todos lo días
mis mañanas esperadas,
mis mañanas anhelando
que un día te encuentre mío.

Tengo tiempo para darte
y esperar que tú lo digas,
que digas que estás mirando
una estrella que titila
pensando que yo soy ella
que me quedo en tu ventana,
para entrar cuando tú duermas
iluminando tu cama .

Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.



Los besos del cajón viejo



Está cubierta la noche
con hilos de luna nueva
Nos morimos con los versos
que le canta a las estrellas.

Está cubierta la noche
con su manto de luz luna
y nos seduce con besos
que se quedaron sin luces.

Está la noche pidiendo
que recobremos los besos,
el cajón está repleto
volvamos a usar los viejos.

No importa que sean antiguos
los besos del cajón viejo,
la pasión está despierta
pongámosle sellos nuevos.

Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.




2 jul. 2008

Te espero en la orrila de la aurora(Felipe Antonio Antonio Sartorelli y Beatriz Ojeda)

Te espero a la orilla de la aurora.

“versión dueto”
Felipe Antonio Santorelli
Beatriz Ojeda

Te espero a la orilla de la aurora
morada de una tregua imbatible,
allí donde todo es comestible
allí donde reinan fauna y flora.

Te aguardo hacia la vera del palmar,
hogar del silencio indetenible,
allí donde soy más invencible
y juego nuevamente a ser juglar.

Te espero en el umbral de la nada
morada de la fe y de la verdad,
acullá donde todo es potestad
del verso y su rima bienamada.

Te aguardo en una esquina del placer,
hogar de pasiones indecibles,
donde hay sensaciones imposibles,
lugar en que jamás podrás perder.

Ya llego, no te agites, espera...
Ya va, no te inquietes ni te vayas,
espérame tantito que ya voy.



Te busco entre los lirios despeinados,
con mi sueño de fuego
despertando luciérnagas
liberando espacios de mi freno.

Acudo a tu ribera del palmar,
recogiendo tus huellas encantadas,
Ignorando mis miedos
arrojo mis señales de alborada.

Te entrego mi fragancia de esmeralda,
quimera de mis besos púrpuras;
estarás en mi vientre enamorado
hasta que el día se agote de esperarnos.

Te encuentro en la primera sinfonía,
ingresando a tu flor de sorpresa
atrapada en tu mástil de lucero
explotaré en cristales de deseo.

Atada a tu fuente.....espero...espero
quemándome en mi hoguera
Original de Felipe Antonio Santorelli
y Beatriz Ojeda

Todos los Derechos Reservados
Copyrigth (c) 2008









Dueto (Felipe Antonio Santorelli&Beatriz Ojeda



versión dueto
Felipe Santorelli
y Beatriz Ojeda.

Hiperbólica aspiración
de tenerte muy cerquita,
mi preciosa princesita
para brindarte mi emoción.

Ampulosa extensión
de anidarte en mi laguna,
mi exaltado soñador
te albergo en mi rincón


Parabólica tentación
de abalanzarme en tu abrazo,
para marcar; con mi trazo,
el terreno de tu ambición.

Imaginada ilusión
de provocarte mil juegos,
para abrazar en mi Eros
tu regalo de galeón



Piramidal contribución
al amor incondicional,
haz transformado lo normal
en toda una revolución.

Cimentado jugador
de infierno adicional,
liberas mi sol fulgor
transgrediendo lo vulgar
.


Cilíndrico, mi fiel deseo
se desploma en tu humanidad,
transformando la realidad
en vigoroso aleteo.

Cilíndrico, tu fiel deseo
se enreda en mi hondonar,
derrocas virginidad
con tu mástil de guerrero.


En un soplo de cubismo;
danzas frenéticamente
sobre mi cuerpo caliente,
concluyendo el hermetismo.


En mi llanto de exorcismo
expirando deshojada,
exprimo tu néctar lirio,
elevándome al Altísimo!



Original de Felipe Antonio Santorelli
y Beatriz Ojeda

Todos los Derechos Reservados
Copyrigth (c) 2008










Geometría confundida

Horizontales
paralelos
ensamblados;
nuestros cuerpos.

Horizontales,
paralelos,
flexionamos la recta
curvándola hacia el cielo,
guiando la destreza
del arquero.

Paralelos,
envueltos en denuncias
dirigidas,
al asombrado llanto
de las rectas,
Ruego de curva
en lucha
por mantenerse encinta
y finalmente ambas
se derrotan
en el fuego sagrado
inextinguible.

Arcos tensados
convertidos en acerada recta
gime la curva despistada
cuando la recta se proyecta
y somos uno
en paralelo.

¡Grandiosa apuesta¡
¡Aleluya!
Recta que cede
y se entretiene
en dos eclipses.
Curva de muerte
sufriente
constreñida a lo inefable.
Paralelaos unidos,
rectas curvadas,
curva tensada
al paróximo,
encuentros exaltados,

Geometría confundida
por el éxtasis.
Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados









¿Quién te dijo?




¿Quién te dijo?
Que no eres mi ventana
por donde el sol se asoma
por donde el sol se apaga.

¿quién te dijo?
Que no eres mi marea
por donde yo me acerco
por donde yo me alejo.

¿Quién te dijo?
Que no eres mi lucero
ese que me ilumina
la cama de deseo.

¿Quién te dijo?
Que no eres mi cabaña
donde yo te recibo
donde tú me posees.

¿Quién te dijo?
Que no eres mi santuario
donde yo me arrodillo
para encontrar mi cielo.

¿Quién te dijo?
Que no muerdo la almohada
porque no te contengo
en la red de mis besos.

¿Quién…quién te dijo?


Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados

Yo te pido..yo te daré...

Yo te pido una galaxia
donde encontrar mil estrellas,
para jugar en la noche
con los ojos del lucero.

Yo te daré mi Afrodita,
mi manjar de aventurera
y mi gozo de intervalos
harán un patio tu espera.

Yo te pido una marea
de entradas al universo.
lLameré tu miel de oro
con la espuma del océano.

Yo te daré mi asonada
de juguetones accesos
y tendrás una guirnalda
de soberano perpetuo.

Yo te pido tu caballo
fuego de sol y cometas
para que cruces mi prado
con licencia de rapsoda.

Yo te daré una alborada
de mil gritos de deseo
y subida a tu caballo
dominaré tus guerreros.

Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados

30 jun. 2008

¡El día se ha salvado del diluvio!


Ojo de sirena en días de guerra,
caprichosos corales de nostalgia,
quieto mar en sabia espera
reposa su experiencia de milenios
entregado a meditar en vuelo

Armonía del mundo luz violeta
desciende en las alas de Pegaso
Gotas de paz escritas por melíferos
diluyen la revuelta del acuático.

Mirada plata del reloj de arena
ordena por minutos la marea
repican los tambores de emisarios.
¡El día se ha salvado del diluvio!
Copyright © Beatriz Ojeda
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Rayuela de cristal

Una mano atravesó mi pecho,
cruzó la tierra,
fundió el dolor,
partió mi canto lírico
en cuatro versos negros.


Jugó mi niña
una rayuela de cristal
Ganó su suerte:
“el cielo”
y apostando una moneda
abrió sus manos
para encontrar de nuevo
un diamante de ilusión.

Bajó una estrella
a mis ojos apagados.
Brilló otro día
y la sorpresa de la luz
se acostumbró al milagro.



He venido


He venido
a compartir tu lecho
a renunciar al pacto de abstinencia.

He venido
a recobrar mi hambre
de besos conversados con la noche
de prácticas acróbatas
amaneciendo
en ti
en tu laguna bruja.

He venido
a rescatar mi huella
en tu perenne fuente de milagros.

He venido
a colorear tu cuadro
a recorrer balcones de inocencia
en tu vientre azucena
perpetuándome
en ti
en tu fecunda huerta.




26 jun. 2008


Sólo tengo para darte
lo que soy y lo que he sido
no preguntes del pasado
él, está en otro camino.

Yo soy una rosa blanca
frágil, tierna conmovida
un pimpollo en la mañana
una flor que se ilumina
con tu sonrisa de estrellas
que desde lejos me envías.

La distancia no se anima
a poner fin al camino
ella cree que el espacio
no tiene ningún sentido.

El espacio que se extiende
entre tu vida y la mía
no quiere que esto se pierda
porque es cómplice mío.

Sólo tengo para darte
los sones de mis clarines
que sonarán en la aurora
anunciando que has venido.

Con las campanas al viento
compondrán la sinfonía
de dos amores que encuentran
lo que creían perdido.

Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.




PARAISO PERDIDO

Siembra oculta de los magos
interpretando canciones de magnolias.
Sale la luz del encendido rojo
a buscarte en la tierra de los brujos.

Pide a tu cruz de plata que se oculte,
no vendrán los fantasmas a tu casa.

Han olvidado tu presencia etérea,
los dejaste sin sombras de mañanas.
Se han ido todos al mundo de las odas
a cantar canciones que tú ignoras.

Pide tu voz de arco iris a la lluvia,
grita tu nombre, llora tu pena,
Abraza al sol desesperado
quémate en el vicioso lobo del desierto.












-HUIDA

Sombras grisáceas se hamacan en los árboles
jugando a la escondida con tus ojos.
Hombres y lobos, cisnes y buitres
concierto crispado de locura hambrienta,
tratando de ingresar a tu caverna.
Huyes de ellos pegada a las paredes
escondida en los umbrales pétreos.
Fantasmas de la noche persiguiéndote
llevan tu memoria al infinito espacio del olvido.
No sabes ya quien eres, ni quien fuiste
dónde habita tu nombre,
quién camina tus pasos y dibuja tus manos.
Congelada tu figura en las tinieblas
inmortaliza historias de otras vidas
soldadas a ti como una huella rígida.
No sabes ya si estás o ya te has ido.








http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-espirituales-misticos-religiosos-ateistas-y-o-filosoficos/148171-oscuridad.html





Princesa pálida destilando frío









Estás ahí dormida como un ángel
princesa pálida destilando frío
quietud de estatua tu presencia frágil
yaciendo tu figura sobre el mármol.

Bella como una luz que se desborda
rodeada de brillantes luces velas
juegan las llamas en tus mejillas pétreas
esperando despertar tu alma quieta.

¿Quién te ha llevado en sus alas esta tarde?
En tus anhelos una espera se ha quedado
se han derramado los ríos de las torres
y los glaciares lloran por tu noche.

Cubro tus manos frías con las mías
intentando calentar tu piel de seda
no renuncio a tus ojos verdemar
ni a tu boca ambiciosa de mis besos.

He perfumado la sala con lavanda
el Aleluya de Haendel se deleita
luces de invierno se posan en tu frente
iluminando tu aura de silencio.
Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.

Te doy mi corazón hecho pedazos
para que tú lo amases con tus sueños
le des una mansión en su camino
para que habite un tiempo sin desvelos.

Te doy mi corazón hecho pedazos
para que tú lo sanes con tus besos
los unas parte a parte con tus manos
tus manos repletas de Universo.

Te encomiendo una misión sin término
una verdad, una canción de ensueño.
Dejo en tu cuerpo de siembra sin medida
una esperanza de renovar mi vida.

Con todo lo que soy y lo que he sido
estoy en tu camino de ilusiones.
Convengamos una estación perpetua
una mirada una sonrisa, un ruego.

Amándonos con versos de deseos
contaremos los días como glorias
iluminando estrellas en el cielo
haremos que la luz deje la sombra.

Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.




14 jun. 2008


HUELLAS

Tiene la huella de tantos años
éste, mi rostro que estoy mirando.
Desde mis días de piel muy tersa
pasan los años por el espejo.
Pasa la niña, pasa la joven
la mujer madre, la mujer sola.
Cada momento deja su huella
queda grabada en el espejo.
Una arruguita entre mis cejas
dicen que algo no me contenta.
Pasa la amante con esperanza,
esa ya tiene mucho más tiempo,
los ojos dulces, el aire alegre
aunque una línea marque su frente.
Todos son signos de sus vivencias
no quitaría ninguna de ellas.
Esta es la vida que nos trasciende
si no vivimos, no quedan huellas.

Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.

la virgen olvidada


LA VIRGEN OLVIDADA

Escucha tu corazón,
en la marea del río está flotando una flor,
gigantesca, soberana, signo de luz implorando
que los hombres le permitan instalar esencias nardos.

Ilusionada en el juego de la señora nostalgia,
se muestra todos los días como princesa de antaño.
No siempre lleva el vestido que corresponde a su gracia,
a veces la tienen sólo, con su desnudez harapo.

Queda su pecho florido estremecido de llanto
y sus pies se le han dormido de tanto cantar su pánico.
Nunca se ha escrito una glosa de embajadores caballos,
en su camino de plata los mismos pasan volando.

Nadie detiene su paso para mirar sus ojazos
asombro de pájaro invierno asoman a sus ventanas.
Nadie ha visto en su garganta como brillan los diamantes,
palabras verbo sagrado de una virgen olvidada.

YA NO TENDRE MAS FRIO

A veces tengo frío, contengo mis temblores
con el sol que imagino desde el lugar de estío.
Este tiempo de niebla es espesa morada
donde habitan las almas que fueron clausuradas.


A veces tengo frío, a veces estoy solo
me falta tu tibieza tu flor de querubines.
Te tengo en mi memoria, estás en mi cortijo
soy mano de la piedra que arroja mis nostalgias.

No creas que disfruto con esta espera larga,
es tan negro este cielo, la luz está dormida.
Allá en la tierra mía tenía mil amores
cantaba mis ensueños, inventaba locuras.

Soy curso de los hilos plateados que me acercan
a tu fuente de vida, a tu boca luciente.
Estoy en tu camino, escribo nuevos versos,
pinto una nueva tela de soles en tu pecho.

Te espero en mi ventana abierta aquí en el cielo
soy un poeta eterno, no renuncio a tus besos.
Y cuando vengas tú a mi mansión suprema
ya no tendré más frío, serás mi libro fuego.









Viví mi tiempo resplandor
con cada beso de tu boca
Viví la radiante victoria del encuentro
volando hasta el sol incandescente
Me quemé las alas blancas en el fuego
y sola descendí hasta el infierno
Oscurecí mi llanto con la noche
partí desnuda de amor hacia la puerta

y en el río lavé mi historia breve

Aroma de contraros

Caminando el tiempo

Caminas una hora y otra hora
en la valiosa espera de los tiempos
de coordinar los pasos seduciendo
a los juncos que te miran con envidia
no presencias la muerte de tu entorno.
Pintas flores en el medio de la calle
mariposas de cristales coloreados
se reportan en tu risa de acuarelas.
Tu pasado de reencuentro con futuro
se ha quedado muy inquieto en tu visión,
la pobreza de las alas de tu mundo
no permite que te arriesgues a la luna.
Si los soles iluminan tierra pueblo,
no te dejes ahogar en los desiertos,
la avaricia de los hombres no te pierden,
pues la fuente de tu banco se alimenta,
con aroma de contratos perfumados.
derramados en los montes de los suelos

MUERTE DEL POETA

Silencio
Están hablando las castañuelas
y siete damas negras danzan la muerte
de un gran poeta.

Silencio
Están sonando pasos flamencos
y siete damas negras danzan la muerte
de un gran poeta.

Silencio
Están llorando todos los versos
y siete damas negras danzan la muerte
de un gran poeta

CODICIA

- Codicia


Intuyo tu contienda
cabrío macho de macabras obras
Paralelo al infierno el luciente velo
protege la milenaria estirpe
del veneno de la furiosa cobra
Convidada al pacto
la inmunda garra del mezquino anciano
recluta sus soldados
entre los siervos descuidados
Serpenteando el camino
la codiciosa plaga de sobornos
hechiza los bolsillos de los hombres.
Gira la ruleta de los Dioses
y roza con su halo
la avaricia del ego que se engorda
entregado al placer de la soberbia
Bocanadas de estiércol
se esparcen por el aire
cayendo
sobre la triste faz de los sin nada

Los poderosos gimen


Los poderosos gimen


Simulando idilios
los infelices escuchan los arpegios,
de una sonata absurda.
Sopla el viento huracanes de dominio.
Pertrechados en los fuertes
los poderosos gimen.
Lloran el miedo eterno
detenido en su garganta fría.
El grito de espanto de su espejo
los congela
como vidriosa estatua.

Calma de un día
el sudor respira.

Los poderoso gimen.
Simulando idilios
los infelices derriten las estatuas
con sonata absurda.

Deshojando paraísos


Agoniza la ciudad

Muerto el plazo y el sol
se apaga el rugido del león en la frontera.
Comenzando la orgía del silencio
todos caminan
pretendiendo encontrar en el futuro
una luz que no hable de la espera.
Cuadro azul de ignominias compartidas
juega el viento de ayer
y no perdura
la silente bondad del equilibrio.
Todos caminan dibujados
sin rumbo
deshojando paraísos.

Mascarada


Mascarada

Mascarada en puerta
unida a los vientos
llega una rapsodia
de viejos sedientos.
Magos del presagio
destruyen los hierros
de la estrangulada
torre de los sueños.
Se han muerto los presos
de todas las cárceles
se quedaron sordos todos los poetas
y nadie se entiende
porque ya no hay eco.
Palabras de miedo perdieron su nervio
la avaricia teje su apuesta de engaños.
No vive la luna
el sol está ciego
y todos caminan por ningún sendero.

Cerradas almas silenciosas

Acuarela de historias

Laureado cetro en tu universo
te concede la gloria
de incontables momentos de amaneceres rubios.
Ángeles de miradas claras
te buscan entre la negra noche
iluminando con linternas plata
el sendero que consideran cierto.
Brinda tu acuarela de ilusiones
a la mirada atenta de los hombres
los que buscan con humildad la fuente
de riqueza de siembra en su horizonte.
Posa tu mano de templanza
en la afiebrada frente de tu hermano.
Libera con tu fe
la espesa niebla que se esconde,
en las cerradas almas silenciosas.