Bienvenido

27 jul. 2008

Me estás poblando



Me estás poblando con tu miel
cada rescoldo,
cada península preñada,
cada risco,
cada montaña de mi vida.
Me estás poblando con tus besos
cada heredad de mi santuario,
cada minuto inesperado,
cada uno,
cada quien,
cada secuestro deshonesto,
cada mañana atormentada,
cada una,
cada quien,
Me estás poblando con tu río
con tu mirada desdoblada
con tu ser,
con tu estar,
con tu cascada serpentina,
con tu melífera sagrada,
contigo,
conmigo,
con nosotros.
Con los soleros del otoño
con las mordidas de serpiente
con las alas,
con las gaviotas despeñadas,
me estás poblando.
Y yo me habito en tu jornada
plena de pueblo reservado,
plena,
como tú,
de silenciosa eternidad
buscada,
en los resortes de mis quiero,
en los ajustes de tus puedo.
Me estás poblando.
Me das,
me llevas,
me iluminas,
me castigas,
me congelas las entrañas
con tus desplantes
y descendiendo a los infiernos,
los mil infiernos,
me derrito,
me disuelvo,
en ti,
en tu desvelo,
en mi,
en somos uno convertidos
en dos,
en uno solo derretidos
en siete infiernos,
los siete infiernos,
los siete infiernos prometidos,
divididos ,
entrenados,
magullados
calcinados.
Hemos nacido al otro lado,
al otro lado del camino,
hemos vivido,
hemos surgido al fin
resucitados del olvido.
Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.