
MI VOZ DE LUZ Amor hoy me reencuentro con tu espejo y te veo sufrir por su reflejo. Amor que se volvió dolor y escombro rendido en la vereda de los sueños. Una lágrima azul. Un relicario colgada de mi cuello tantos años cayó a mis pies bañados de apetencia cuando se oyó el batir de sus dos alas. Alas que se posaron en mi alma reavivando los leños sosegados. Amor yo te recibo con mis manos llagadas de implorar por tu regalo. Hogueras aflorando en la mañana se volvieron ceniza y desencanto. Hoy te canto mi himno de ermitaña para que lo registres en el alba y proyectes en todas las galaxias el grito que responde a mi esperanza. Sé que mi voz de luz es eco magno que Dios escucha el ruego de los años donándome una tregua solidaria para que no me muera sin tocarlo. Beatriz Ojeda Derechos Reservados