Soy un viejo que perdura, en la sombra, en la cornisa,
29 jun 2010
LA VIEJA DUEÑA DEL ARPA
Soy un viejo que perdura, en la sombra, en la cornisa,
23 jun 2010
EL TUNEL
Entre los agujeros de la risa
se han vestido de gris las amapolas
las azucenas níveas ya no brillan
y los mirlos retuvieron sus embrujos .
Se han limpiado los huecos de sonrisas
se despertaron negros los ingenuos
sirvieron vino añejo a los soberbios
complaciendo sus lenguas licenciosas.
No se siente el aroma a beneplácito
ni se escuchan las notas del concierto
la nada se ha quedado embelesada
en la apertura seca de lo nuevo.
La tierra se marchita entre las sombras
pide a gritos la luz que se ha dormido
anestesiada hoy por los imbéciles
que cubrieron su piel con puercos mantos.
Nos iremos manchando en el trayecto
con el inmundo lodo del descenso
que nos lleva hacia el túnel decadente
impregnado de efluvios pestilentes.
Caminaremos juntos empolvados
de las riscosas muertes preparadas
para enlazarnos libres de sorpresas
bajo la sombra antigua de los viejos.
Y el túnel prolongado se divierte
proyectando sus siervas arrogancias
despertando en su vientre la lujuria
con la carne putrefacta que se abate.
Más la luz del futuro estará aguda
esperando a los buenos peregrinos
que con ansias y amor llegarán vivos
a impregnarse de un mundo redimido.
13 jun 2010
TENGO MI TEMPLO DE PIEDAD
(A FEDERICO GARCIA LORCA)
A los que fueron mis verdugos
los reconozco con disfraz.
Una mañana de mi vida
me fusilaron sin dudar.
Me denostaron, me patearon
me desnudaron sin pudor.
Dejaron libres a la bestia
la que derrama oscuridad
y no supieron que mi alma
jamás podrían dominar.
Estuve siempre protegido
por la oración de la verdad.
Desde los muros de la madre
tierra vertiente de bondad
acude pronto a mi llamada
una maestra que ha de hablar
por los que pueden seguir siendo
desde las nubes un juglar.
7 jun 2010
A VECES LA VIDA
A veces la vida te arrincona en la tormenta,
te recubre de adioses y perdidas fantasías,
te envuelve entre la hiedra de los muros
dejándote atrapado en los minutos.
A veces te recuerda la mañana lúcida,
te busca una ventana luz para tu noche,
te desprende los sorprendidos puentes
y acude a tu sentencia la ansiedad.
No respeta tu expresión de esmero,
no te limpia las esperas angustiosas
y te recoge en los escombros rígidos,
para llevarte a la cantera de los muertos.
Es sabio, en el instante que te hunde,
rescatar el lucero que te encendió una vez
y admirar la verdad desde otro sueño,
ese que busca el lugar de lo completo.
No anunciarle a los intrépidos jinetes
qué búsqueda inicias en tu vuelo,
es perderse en el espacio sin medida
dormido para siempre entre la bruma.
Es posible salir de los momentos grises
llevando en tu diestra una trompeta,
gritando el paso de los huracanes
inaugurando la furia de años nuevos.
3 jun 2010
SOMBRERITO DE PLATA
