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24 jun. 2012

AYER LLEGASTE TRISTE





Levanto esta copa de mi brindis
por este tiempo viejo que ya estorba
lo derrito / lo enfrío / lo sepulto
y le pongo una flor a su partida.

Tiempo que recorrió mis venas
cuando tus tacos sonaban
en la vieja escalera
agitando mi corazón de espera.

Cada domingo aguardaba tu regreso
en ese cuarto de hotel
donde la cama solitaria revivía
sólo por vernos juntos
y sentir los gemidos de la vida.

Ayer…llegaste triste
tus ojos anunciaban despedida
como una mariposa cristalina
te quedaste en mis brazos,
con el último aleteo de tu vida.






Beatriz Ojeda
copyright 2008
derechos reservados


LA PRIMAVERA DE TU CANTO ESTA DE FIESTA


GAVIOTA


  Y tú
que siempre has sido una gaviota exorcizada
que has volado por los cielos de todos los océanos
iluminada por la luz de los que siembran
ilusiones de encontrar otros senderos.

gaviota de conciertos celestiales
de guirnaldas luceros
de fe
de azules rosas arpegiadas
de fuente de poemas entrenados .

marcada por aromas imprevistos
has visto a Dios abierto a tus esmeros
de elevarte a la cumbre de tus sueños.

Gaviota despegada de la arena
de la fría gravedad de los pequeños
de los que ven la vida desde abajo.

considerando espacios extremados
pluma por pluma armonizada
estás allí
junto al supremo canto de los libres
como una enseña cristalina
como un emblema de tu ser
disparado al infinito.

gaviota de los vuelos imprudentes
inventas acrobacias matemáticas
para llegar al fin a ser primera
primera luz de los Maestros de las odas.

mi guía de expansiones algebradas
mi cuna despertada en tus silencios
en centros de alusiones a tu obra
a tu destello
a tu quimera ansiosa.

mi ordenada primavera de aluviones
coordinando clarines con guitarras
con violines
con la lírica del verso  me ciñes
y soy un verso libre que no ahoga
Soy tú
acertada visión de las augustas búsquedas.

Gaviota liberada
gaviota de maestros celebrados
en una pluma tuya cabe un verso
un verso coyuntura de otro verso
 de otra pluma entretejida
de otro vuelo al paraíso.


¡Aleluya!
La primavera de tu canto está de fiesta



Beatriz Ojeda
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10 jun. 2012

LA MENSAJERA






LA MENSAJERA



Llegaste hoy con  sinfonía en las manos

mil chispitas de risa

y un vestido de auroras.



Trajiste en tu mirada mensajes de bondad

ofrendas de alegría

y racimos de paz.



Afloraste seráfica

vigorosa

y audaz

a pregonar tu verbo de AMOR UNIVERSAL.



Eres la mensajera de un universo cándido

donde vuelan palomas con alas de cristal.



Transportas con orgullo en tu exquisita alforja

creaciones sin límites

conciencia de verdad

y un ramo de lavanda que acompañe tu andar.



Kryzalin te han nombrado

ya saben que verás

la  esencia que otros seres jamás han de observar.



No renuncies mi niña a tu poder vital

la libertad de aquellos

que engendran paraísos donde poder volar.







Beatriz Ojeda

Derechos Reservados




7 jun. 2012

DIOS NO ESPERA NUNCA A LOS PARÁSITOS

Parto hoy a mi retiro de confianza.
En el silencio de la noche
la luna me conduce al infinito.
Silba la Madre Tierra su victoria
porque mis pies cansados
se han quedado dormidos.
Más no será su suerte
apoderarse de mi cuerpo
no retendrá mi vuelo
con su presente mirada deslucida


Las golondrinas de mi estancia
se volverán un sol de vida
y las alondras que me pueblan
entonarán un himno de victoria
He de salir con mis antojos
mis ideales, mi alegría
a liderar otros caminos peregrinos


Y Dios no espera nunca
a los parásitos dormidos
Es un instante de conciencia liberada
acomodar mis flores entonadas
en cien colores de impaciencia
porque la vida pasa caminando
sin detenerse un poco.


Y si me tienta el viento
consagro su beso hospitalario
con un intenso fuego deslumbrado
He de salir con mi pollera abanderada
a pregonar mi viejo salmo
el que recorre las plazuelas de la historia
con su lengua sagrada


Y mi Yo Soy enriquecido
ha de surgir de pronto
para cantar la partitura glamorosa
de mis años eufóricos
con mis guerreros lúcidos
aguijoneados por la riqueza de servir


Y no serán los perros quienes muerdan
mis cicatrices rojas
porque no tengo tiempo para darles
un momento de gloria.


He de partir con mis proyectos
mis reforzados sueños
con una luz en mi corona
que ilumine el sendero áurico
con una flor en mi cabello
y con los pies desnudos
he de bailar mi danza más pletórica


SOCIEDAD VENEZOLANA


ARAÑARÁS LA VIDA



Arañaras la vida con tus manos,


como una piedra herida hasta sus huesos

como una larga noche de tormenta

como el viento

que se escurre memorioso de su fuego.

Tendrás entre tus manos

la tierra calcinada

la misma que te orada

la cuenca vacía de tus ojos.



Arañarás la vida con la garras del tiempo

coqueteando entre trompos

 girando


la perpetua agujeta sin retorno.



Tu lecho imaginario de simiente

limpia  libre  sola o compartida

tiene tu sombra  tu medida ahora.

Tiene vivido  lo elemental   lo sufrido

lo que se encuentra entre el rígido

hierro de tu cuerpo,

Cuerpo desprendido de luces


 de amor

de hielo.

Firme como la roca de la primera vida

piedra que acude a tu penumbra quieta

piedra roja   jauría interna de continua lucha.

YO FUI UNA VEZ







YO FUI UNA VEZ





Yo  fui una vez una sonrisa sin temblores.


Caminé por la calle ungida de victorias.


Iluminó la tarde mi juventud pletórica.


Fui un vendaval de luz


una sorpresa airosa


una voz prestigiosa


alzándose a la aurora.





Ascendí hasta el pináculo del éxito


aspiré mis amores pasionarios


y reí   reí con frescura de rosas.





Yo fui una vez


una gaviota volando sin fronteras


un águila en el cielo esperando su presa.


Gritó mi voz


la alegría despierta


abrí mi flor


y descubrí el amor con desenfreno.





La luna  el sol y las estrellas


adoraron mi andar por esta tierra


me vieron abrazar   los árboles sedientos


corriendo sin parar por los pretiles de mis gozos.





Yo fui una vez la juventud que arrolla


obstáculos tramposos


y los patee hasta el fin del universo


continuando mi marcha victoriosa.





Hoy soy


tal vez


una mujer completa


impregnada de sabias primaveras


que en mi tiempo otoñal


obsequia al alma


las infinitas sorpresas que me esperan.





La juventud ha despegado de mi cuerpo


pero en mi esencia se afianza su presencia


porque cuelga en mi cielo


la cuerda que transporta


mis locuras perpetuas.