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23 ene. 2015



HA MUERTO UN JUSTICIERO

Soy una habitante del planeta que siente
la soberbia de los corruptos gobernantes
como cuchilla fría que hiere hasta los huesos.
y no puedo callar mis sentimiento.



Ha muerto el fiscal Nisman

Ha muerto un hombre valiente que ostentaba
una certeza una antorcha una protesta.
Ha muerto el fiscal Nisman justiciero
que no podrá mirar con ojos vivos
el fruto de su siembra augusta.

Cuánto dolor espinando el alma
ante la omnipotencia vil del poderoso.
Lúgubres fuentes se avizoran
en la vereda gris de los que moran
entre las ambiciones lujuriosas.

La indiferencia cruel pone su sello
cubriendo con su traje presuntuoso
una muerte llegada en la antesala
de la victoria azul de los que sueñan
con la justicia ciega que ha borrado
una señal de luz en los papiros
del fiscal que ostentaba una bengala
en su diestra cargada de heroísmo.

Bajo la luna blanca y triste
cabalga brioso el corcel del miedo.
Carros de fuego emprenden su partida
aterrados por la sombra de los necios
encubriendo una verdad testigo
que hará caer la espada que examina
el rumbo de los viles impiadosos
cortando las cabezas sanguinarias.

¡Oh! Majestad del tiempo esclarecido
fija tu rumbo hacia el que siempre hospeda
entre sus manos la sangre del caído.
Haz que tu manto puro y blanco
libere la ciudad del oprimido
Permite con tu luz que la soberbia
reciba en su morada el escarmiento.

Un hombre con sabor a hierbabuena
ha volado hasta el templo de los héroes
Con su valor genuino de profeta
hará valer su nombre desde el cielo
y cantará en el eco de la aurora
su denuncia sellada en el cuaderno
de la historia argentina que se duele.

No será vana su lucha extraordinaria.
Hay un clarín esperando en las estrellas
para dejar oír con toda el alma
la verdadera voz del emisario.

El emisario de Dios sigue viviendo
en las páginas vivas de la apuesta
y un día llegarán las buenas nuevas
confirmando las turbias resonancias
de una apestosa mente que maquina
crueldades aprendidas en los partos
del repugnante infierno donde anida.

Hoy el sol se oculta entre las sombras.
No despliega su oro la obediencia.
Es un luto que abre las compuertas
de una condena firme a los que estafan
a un pueblo impotente ante los hechos
de ignominiosa fuente de insolencia.

Beatriz Ojeda
Derechos Reservados

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