Bienvenido

9 may. 2008

SON TODOS O NINGUNO


En mi sonrisa blanca de premura
se desliza la bruma de mi canto.
Se derrama en la virtud de mi constancia
la protesta sinuosa de los muertos.

Salgo desde la oscura tierra desventura
autorizo mi verdad a ciegas.
Vengando los pobres enterrados,
vivos o muertos en su silencio absorto.

Grita la profunda huella
herida por los cascos de los moros,
sombra tenebrosa que se esconde,
renunciando a pronunciar palabra.

Cae la noche azul sobre la siembra,
trigales rubios elevados hacia el cielo,
se esfuman en la voz de las semillas,
gérmenes de verdad en claros soles.

Saltan augustas las almas desnudadas
de frío, de llanto, de soledad primera.
Resurgen de la fiesta de ilusiones
en cada espiga de oro que destella.

Mira con tu ojo de centella
como se mecen las plantas esta noche
y en la mañana el sol las ilumina
como un violín tocando melodías
eternas, sublimes, sin un nombre.

Son todos o ninguno los que oyen
escribiendo sus verdades inconfesas.
Habrá un momento de glorioso himno
en que la tierra despierte las bondades
misericordia de una vieja sabia
piadosa en su esencia majestuosa.

Copyright © Beatriz Ojeda
Derechos reservados.

No hay comentarios: