
se despeña de tu boca amarillenta
y tus amos ya no son genios piadosos
son carroña de miseria que te apestan
Tienes ojos de feroces tempestades
luces rojas se reflejan en tu noche
y te quedas atrapada en tus arañas
las que tejen los horrores de tu obra
Haz pasado por la vida subterránea
has rezado tus plegarias insultantes
y creíste que adorando una medalla
lavarías la indecencia de tus actos
Es posible que no entiendas que la vida
es un acto de pasaje solidario
y los bienes materiales no te engordan
el espíritu sembrado de alimañas
Una nube de aplastadas mariposas
se ha instalado en tu cuerpo consumido
y tus ojos deletéreos no reaccionan
pues te crees que el Maestro no se acuerda
de tus odios repetidos de memoria